Si te gusta el gazpacho pero te apetece probar algo un poco diferente, este gazpacho de maíz te va a sorprender. Tiene la misma idea de una sopa fría de hortalizas, pero aquí cambiamos el tomate rojo por tomates amarillos o naranjas, añadimos pimiento amarillo y utilizamos maíz para conseguir una textura cremosa y sin necesidad de añadir pan. El resultado es un gazpacho suave, cremoso y ligeramente dulce, perfecto para servir bien frío como entrante o para tener en la nevera y tomar cuando te apetezca algo fresco.
Es, además, un gazpacho fácil: pocos ingredientes, batidora y nevera. Si buscas el gazpacho andaluz clásico de tomate rojo y pan, te dejo más abajo cómo se diferencia esta versión (y el enlace a la receta de mi abuela). Si lo que te llama es un gazpacho amarillo, cremoso y sin pan, estás en el sitio correcto.
Nota: la receta completa, incluidas las cantidades de los ingredientes, se puede encontrar en la parte inferior de esta página. Simplemente ve hacia abajo o haz clic en el botón «Salta a la Receta» que encontrarás arriba del todo de esta publicación.

Índice
Gazpacho de Maíz vs Gazpacho Andaluz: Qué Cambia (y en qué se parece)
Ambos son sopas frías de hortalizas para beber o comer bien frías en verano. El gazpacho andaluz clásico suele partir de tomate rojo maduro, pimiento, pepino, ajo, AOVE, vinagre y, en muchas casas (incluida la de mi abuela), pan para dar cuerpo. Este gazpacho de maíz mantiene la misma lógica de emulsión y frescura, pero cambia tres piezas clave:
- Color y base: tomates amarillos o naranjas + pimiento amarillo → un gazpacho amarillo visualmente distinto.
- Espesante: el maíz aporta almidón y cuerpo, así que no hace falta pan (ideal si buscas gazpacho sin pan).
- Perfil de sabor: más suave, ligeramente dulce y afrutado, frente al carácter más «tomate» del andaluz.
No pretendo que esta receta sustituya al gazpacho andaluz: es una variante de verano para cuando apetece algo diferente (o cuando en el mercado brillan las mazorcas y los tomates amarillos). Si quieres el clásico, tienes mi Gazpacho Andaluz de Mi Abuela en el blog.

Notas sobre Los Ingredientes para Esta Receta de Gazpacho de Maíz
Al final del post encontrarás la receta completa con cantidades y el paso a paso, pero antes quería contarte un poco más sobre los ingredientes. Es una receta sencilla y, como pasa con muchos gazpachos, bastante fácil de adaptar según lo que encuentres en el mercado.
- Maíz: para mí usarlo fresco es una de las claves para que este gazpacho triunfe. Se tarda solo 10 minutos en cocinar la mazorca y luego solo tenemos que cortar los granos y usarlos directamente. El sabor a maíz es mucho más marcado y el resultado no queda tan dulce en comparación a usar maíz en conserva. De hecho, yo pensaba que no me gustaba el maíz porque el que había probado era el ya cocido o en conserva en ensaladas… Pero usarlo fresco y cocinado es otra historia para mi. Obviamente, si quieres ahorrar tiempo, puedes utilizar maíz cocido o en conserva, simplemente escúrrelo y tendrás un gazpacho rapidísimo.
- Tomate: te recomiendo usarlos amarillos o naranjas para que el color del gazpacho sea amarillo y destaque que es diferente. Además, estas variedades son ligeramente más dulces, suaves y afrutadas que los tomates que solemos usar para el gazpacho tradicional, por lo que aportan otro perfil de sabor que acompaña perfectamente al maíz. Yo suelo encontrar sobre todo tomates cherry amarillos o naranjas, pero si no los encuentras, usa tomates grandes maduros sin problema.
- Pimiento: uso pimiento amarillo, de nuevo para mantener el color del gazpacho y aporta ese sabor vegetal tan característico del pimiento, pero de una forma más suave y dulce que el verde (el rojo sería aún más dulce, pero también más potente de sabor). Si no encuentras amarillo, puedes utilizar otro pimiento dulce, aunque el color final será diferente.
- Pepino: aporta frescura y ayuda a que el gazpacho resulte ligero.
- Cebolla: me gusta añadir un poquiiiito de cebolleta. Encuentro que equilibra muy bien el sabor del maíz y aporta frescura junto al pepino.
- Ajo: añade ese punto de sabor que esperamos encontrar en un gazpacho. Como siempre, si el ajo te resulta demasiado fuerte, puedes quitarle el germen antes de utilizarlo o reducir la cantidad.
- Aceite de oliva virgen extra: además de aportar sabor, ayuda a conseguir una textura más sedosa. En este gazpacho no necesitamos mucho ya que el maíz ya ayuda a emulsionar.
- Vinagre: necesitamos un toque de acidez para equilibrar el dulzor natural del maíz y de los tomates. Puedes utilizar vinagre de Jerez, de vino o el que tengas habitualmente en casa. a mi para este gazpacho el de manzana, de vino blanco o de sidra de manzana me encantan. Empieza con poca cantidad y corrige al final una vez frío: es mucho más fácil añadir que quitar.
- Sal: parece un ingrediente secundario, pero cambia muchísimo el resultado. Ajusta siempre al final, cuando ya esté frío.

GazpachoAmarillo: Tomates Amarillos o Naranjas Frente al Rojo
Cuando hablamos de gazpacho amarillo, el color no es solo estética: cambia el sabor. Los tomates amarillos y naranjas suelen ser un poco más dulces, suaves y afrutados que muchos tomates rojos de gazpacho. Combinados con pimiento amarillo y maíz, el conjunto queda redondo y menos «ácido-tomate» que un andaluz clásico.
Si solo encuentras tomate rojo maduro, hazlo igual: el gazpacho seguirá siendo rico, pero el color dejará de ser ese amarillo sol y el perfil se acercará más al gazpacho tradicional. La clave, en cualquier caso, es la madurez: un tomate insípido no se arregla con magia (ni con maíz).
Maíz Fresco vs Maíz en Conserva
Aquí tienes el dilema práctico del verano, resumido:
- Maíz fresco (mazorca): 10 minutos de cocción, sabor a maíz más limpio e intenso, menos dulzor empalagoso. Es mi opción favorita cuando hay temporada.
- Maíz en conserva o precocido: escúrrelo bien y listo. Conviertes la receta en un gazpacho de 10 minutos (o muy cerca). Ideal entre semana o cuando quieres un gazpacho fácil sin encender el fuego más de lo necesario.
Las dos versiones funcionan. Yo elijo fresco cuando puedo; conserva cuando el reloj manda. Más detalle en las FAQ más abajo.

Por Qué Este Gazpacho Va sin Pan (y queda cremoso)
En muchos gazpachos el pan remoja, aporta almidón y ayuda a emulsionar el aceite con el agua de las hortalizas. En este gazpacho sin pan, ese trabajo lo hace el maíz: sus almidones dan cuerpo y, al triturar bien, la mezcla queda sedosa. El AOVE termina de redondear la textura, pero hace falta menos cantidad precisamente porque el maíz ya ayuda a emulsionar.
Por eso no falta pan: no lo necesitamos. Si vienes de buscar un gazpacho sin pan por digestión, preferencia o curiosidad, esta receta encaja de forma natural —y además es naturalmente apta como base vegana si lo sirves sin feta.

Cómo Hacer Gazpacho de Maíz Paso a Paso
La receta imprimible con cantidades está abajo, aquí te cuento el flujo para que sepas exactamente qué estás haciendo y por qué.
- Cocina el maíz (si usas mazorca). Pon agua a hervir, pela las mazorcas y cuécelas unos 10 minutos. Mientras tanto preparas el resto: así el gazpacho fácil no se alarga.
- Prepara las hortalizas. Lava los tomates (si son cherry, ni hace falta cortarlos; si son grandes, retira el rabillo y trocea; yo suelo quitar semillas si amargan). Trocea cebolleta, pela el pepino, ábrelo y retira semillas, limpia el pimiento y pela el ajo quitándole el germen.
- Saca los granos. Enfría un poco las mazorcas, corta los granos contra la raspa, reserva un puñado para decorar y el resto va a la batidora con las verduras.
- Tritura con AOVE, vinagre y sal. Aquí no hace falta «hilo» de aceite como en algunos gazpachos: el maíz ya ayuda a emulsionar. Tritura varios minutos hasta que quede lo más fino posible. Si tu batidora es justa, deja reposar las verduras 15–20 minutos antes para que suelten agua.
- Cuela (muy recomendable con maíz fresco). Un chino o colador de malla fina elimina pieles y restos; la diferencia de sedosidad se nota.
- Enfría de verdad. Mínimo un par de horas en la nevera. El frío cambia cómo percibimos sal y vinagre: ajusta al final.
- Sirve. Remueve, prueba, dora los granos reservados en un poco de AOVE y emplata con feta (opcional), chorrito de aceite y pimienta.
Si usas maíz en conserva, te saltas el punto 1 y vas directo a triturar: ese es el atajo del gazpacho fácil de entre semana.

Trucos y Consejos para Que El Gazpacho de Maíz Quede Perfecto
No sería un gazpacho de Paula’s Apron si no te dejara por aquí unos cuantos trucos para conseguir que quede cremoso y lleno de sabor.
- Si puedes, utiliza maíz fresco. El maíz en conserva es perfectamente válido y te permite preparar esta receta en tiempo récord, pero si encuentras mazorcas frescas, yo elegiría esta opción. El sabor es más intenso y el resultado me gusta mucho más.
- No hace falta añadir pan. En este gazpacho el maíz hace el trabajo de aportar cuerpo y conseguir una textura cremosa, por lo que no necesitamos recurrir al pan para espesarlo. Es precisamente una de las cosas que más me gusta de esta receta.
- Utiliza tomates maduros. Aunque sean amarillos o naranjas, necesitan estar en su punto para que el gazpacho tenga suficiente sabor. Si los tomates están insípidos, ningún truco va a hacer milagros.
- Tritura muy bien. Como queremos aprovechar el maíz para dar cremosidad, merece la pena dejar que la batidora trabaje hasta conseguir una mezcla lo más fina posible.
- Cuela el gazpacho para una textura extra fina. Especialmente si utilizas maíz fresco, pasar el gazpacho por un colador de malla fina o un chino elimina las pieles y cualquier resto que pueda quedar después de triturar. Sí, lleva un poco más de trabajo, pero la diferencia en textura se nota.
- Déjalo enfriar bien antes de ajustar el sabor. Como ocurre con otros gazpachos, el frío cambia bastante cómo percibimos la sal, el vinagre y el resto de sabores. Si puedes, déjalo reposar en la nevera y haz una última prueba antes de servir.

Cómo Servir El Gazpacho de Maíz
Puedes servir el gazpacho de maíz bien frío, directamente en un vaso o en un cuenco. Si quieres darle un toque más especial, prueba a añadir unos granos de maíz salteados, un chorrito de AOVE y un poco de queso feta, como he hecho yo. También puedes añadir unos tomates cherry, cortados por la mitad o en cuartos, y alguna hierba fresca. La albahaca, por ejemplo, queda especialmente bien y más si la fríes.

Cómo Conservar Este Gazpacho de Maíz
Este gazpacho de maíz es perfecto para preparar con antelación y tenerlo listo en la nevera. De hecho, después de unas horas de reposo los sabores se asientan y queda todavía más rico.
En la nevera: guárdalo en una botella, jarra o recipiente hermético y consérvalo bien frío. Aguanta unos 3-4 días en buenas condiciones. Antes de servir, remuévelo o agítalo bien, ya que es normal que pueda separarse ligeramente durante el reposo.
En el congelador: también puedes congelarlo en un recipiente apto para ello, dejando algo de espacio libre. Al descongelarlo, la textura puede cambiar ligeramente y es posible que se haya separado. No pasa nada: vuelve a triturarlo unos segundos y debería recuperar buena parte de su textura original.
Si después de estar en la nevera lo encuentras demasiado espeso, puedes añadir un pequeño chorrito de agua fría y volver a mezclar hasta conseguir la consistencia que buscas.

Algunas Preguntas Frecuentes
¿Puedo utilizar maíz en conserva?
Sí, sin ningún problema. De hecho, es la opción perfecta si quieres convertir esta receta en un gazpacho de 10 minutos, porque puedes utilizar el maíz directamente una vez bien escurrido.
La única razón por la que yo prefiero el maíz fresco es por el sabor. El maíz en conserva me resulta más dulce y tiene un sabor algo diferente, mientras que con las mazorcas recién cocinadas se nota mucho más el sabor a maíz y para mi gusto queda menos dulce y empalagoso.
¿Hace falta añadir pan al gazpacho de maíz?
No. Esa es precisamente una de las ventajas de utilizar maíz en esta receta: aporta suficiente cuerpo y cremosidad por sí mismo, por lo que no necesitas añadir pan para espesarlo. Es un gazpacho sin pan de verdad, no una versión «light» a medias.
¿Puedo utilizar otro tipo de tomate?
Sí. Los tomates amarillos o naranjas son los que utilizo porque mantienen el color y el perfil de sabor que busco en este gazpacho, pero puedes hacerlo con otros tomates maduros. Eso sí, el color y el sabor final serán diferentes.
¿Puedo preparar el gazpacho de maíz con antelación?
Sí, y de hecho es lo que te recomiendo. Puedes prepararlo unas horas antes o incluso el día anterior y dejarlo bien frío en la nevera. Así tendrá tiempo de reposar y los sabores estarán más integrados cuando lo sirvas.
¿Se puede congelar?
Sí, aunque la textura puede cambiar un poco después de descongelarlo. Si lo haces, vuelve a triturarlo antes de servir para ayudar a que todos los ingredientes vuelvan a integrarse.

Más Cremas Refrescantes
- Ajoblanco Andaluz
- Crema de Guisantes con Jamón en 20 minutos (en verano al no estar de temporada puedes usarlos congelados. Sirve la sopa fresquita en esta época)
- Gazpacho Andaluz de Mi Abuela
- Gazpacho de Fresas
- Sopa de Melón en 10 Minutos
- Vichyssoise Tradicional (servida en frío)
Vídeo Receta
La receta detallada en formato imprimible la tienes justo debajo.
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Gazpacho de Maíz
Ingredientes
Para el gazpacho
- 3 mazorcas de maíz - puedes usar maíz precocido o en conserva si lo prefieres
- 300 g de tomate - amarillo o naranja para mantener el color amarillo y equilibrio con el maíz
- 1/3 pepino - mediano – puedes poner más o menos al gusto
- 1/2 pimiento amarillo
- 1/4 cebolleta - mediana. Si es pequeña usa la mitad
- 1 diente ajo
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 30 ml de vinagre - puedes usar de Jerez, de vino blanco, de manzana o de sidra de manzana
- Sal
Para Servir
- Queso feta - opcional
- Aceite de oliva virgen extra - para dorar unos granos de maíz
- Pimienta negra
Instrucciones
Cocina el maíz
- Si usas mazorcas frescas, pon una olla con agua a hervir. Pela las mazorcas y cuécelas en agua hirviendo durante 10 minutos. Mientras prepara el resto de verduras.
Prepara las hortalizas
- A medida que prepares las verduras, ponlas en un bol para triturarlas luego o en el vaso de una batidora de pie según lo que tengas.
- Lava bien los tomates. Si usas tomates cherry, no hace falta ni que los cortes. Si usas tomates grandes, con un cuchillo pequeño retira la parte dura y blanca que hay bajo el rabillo y córtalos en trozos grandes. Yo también retiro las semillas porque a veces amargan, pero es opcional. Trocea la cebolla. Pela el pepino, ábrelo a lo largo y retira las semillas con una cucharilla antes de trocearlo. Corta también el pimiento, eliminando las semillas y los nervios blancos del interior. Pela el ajo, retírale el germen o corazón.
- En este punto el maíz ya debería de estar listo. Retira las mazorcas del agua, pásala por agua fría y retira los granos de la raspa (solo tienes que cortarlos, poniendo la hoja del cuchillo contra la raspa). Reserva un puñado de granos para decorar y pon el resto con las hortalizas.
Tritura todos los ingredientes
- Añade el aceite, el vinagre y una buena pizca de sal (en este gazpacho no hace falta añadir el aceite en forma de hilo porque el maíz ya ayuda a que todo quede emulsionado).
- Tritura durante varios minutos hasta obtener una mezcla lo más fina posible. Si tu batidora no es especialmente potente o usas batidora de mano, puedes dejar reposar las verduras unos 15-20 minutos antes de triturarlas para que suelten parte de su agua y resulte más fácil obtener una textura fina.
Cuela (opcional)
- Si te gusta un gazpacho especialmente fino, pásalo por un colador o un chino para retirar cualquier resto de piel o semilla que haya podido quedar. Si usas maíz fresco te lo recomiendo especialmente para que quede una textura extra sedosa. Si usas un colador de malla fina, ayúdate de un cucharón para presionar el gazpacho contra las paredes del colador y que se cuele rápidamente.
Enfría el gazpacho
- Pasa el gazpacho a una jarra o recipiente hermético y déjalo enfriar bien en la nevera durante al menos un par de horas.
Sirve el gazpacho
- Cuando vayas a servir el gazpacho, dora los granos que habías reservado en una sartén con un poco de aceite. Retira del fuego y reserva.
- Mezcla bien el gazpacho, pruébalo y ajusta de sal y vinagre.
- Sírvelo en un bol o plato hondo con queso desmenuzado por encima, los granos de maíz dorados, un chorrito de aceite y pimienta negra. ¡A disfrutar!
Notas
- Las raciones exactas depende mucho de la cantidad que te guste servir y cuánto lo diluyas con agua.
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