Hay días en los que el cuerpo pide cuchara, algo caliente y una receta que reconforte sin complicarse demasiado. Esta crema de lentejas es justo eso: sencilla, nutritiva y de las que apetece repetir. Las lentejas rojas se cocinan rápido, tienen una textura perfecta para cremas y puedes combinarlas con muchas especias y aromas, consiguiendo un plato redondo con muy pocos ingredientes. Es una receta ideal para el día a día, para preparar con antelación y para demostrar, una vez más, que comer bien no tiene por qué ser complicado.
Nota: la receta completa, incluidas las cantidades de los ingredientes, se puede encontrar en la parte inferior de esta página. Simplemente ve hacia abajo o haz clic en el botón «Salta a la Receta» que encontrarás arriba del todo de esta publicación.

Decir crema de lentejas puede sonar raro de entrada, incluso poco apetecible… hasta que la pruebas. Yo la probé por primera vez cuando era pequeña, con unos 9 años, en una época en la que en casa tocó adaptar el menú: mi hermana se rompió cuatro dientes y durante un tiempo no podía comer nada sólido. Un día había estofado de lentejas y como mi hermana tenía que comerlo todo con pajita a mi madre se le ocurrió triturarlo (carne a parte) y ¡alucinamos todos!
De ahí salió esta versión de lentejas en crema, suave, reconfortante y sorprendentemente sabrosa. De esas recetas que nacen casi por necesidad y que, sin darte cuenta, se quedan contigo para siempre.

Índice

Notas sobre Los Ingredientes para Esta Receta de Crema de Lentejas
Como siempre, al final te dejo la receta paso a paso con cantidades para hacer esta crema de lentejas, y aquí antes algunas notas sobre los ingredientes y pequeñas ideas para adaptarla a lo que tengas en casa.
- Puerro: aporta una base suave y ligeramente dulce. Me gusta usarlo junto con la cebolla porque hace la crema más redonda y suave que si usáramos solo cebolla. Utiliza solo la parte blanca y acláralo bien para eliminar cualquier resto de tierra.
- Cebolla: es la otra mitad de la base del sofrito. Al cocinarla despacio se vuelve dulce y aporta profundidad al conjunto. No hace falta que coja color, solo que quede bien pochada para que luego la crema resulte suave.
- Ajo: con uno o dos dientes es suficiente. Solo buscamos aroma, no que domine.
- Tomate concentrado: aporta sabor, color y un punto de acidez que equilibra muy bien la crema. Si no tienes, puedes usar tomate triturado, pero deja que se cocine bien unos minutos para que pierda el exceso de agua.
- Especias: aquí tienes mucho margen para adaptar la crema a tu gusto. Yo suelo usar cúrcuma y pimentón, pero también queda muy bien con curry suave, ras el hanout, comino o garam masala. Empieza siempre con menos cantidad y ajusta al final: las lentejas rojas aceptan muy bien los sabores especiados.
- Patata: aporta cuerpo y ayuda a que la crema quede más ligada sin necesidad de añadir nata u otros espesantes. No hace falta mucha cantidad, solo lo justo para dar textura. Podrías usar boniato en su lugar (el resultado será un pelín más dulzón pero queda genial).
- Zanahoria: añade dulzor natural y equilibra muy bien las especias. Además, contribuye al color final de la crema, dándole un color anaranjado más intenso.
- Lenteja roja: no necesita remojo, se cocina rápido y se deshace fácilmente, lo que la hace perfecta para cremas. Su sabor es suave, así que funciona muy bien como base para especias y otros aromáticos. Si te cuesta encontrarlas, puedes usar pardina o verde, pero ten en cuenta que necesitará mucho más rato de cocción,
- Caldo vegetal: mejor si es suave y no demasiado salado, para poder ajustar el punto al final. Si no tienes, puedes usar agua sin problema, pero en ese caso asegúrate de salar bien y probar antes de servir.


Aceite de Chile de Aleppo (topping)
Este aceite está inspirado en el que uso para los huevos turcos, pero en este caso lo preparo con aceite en lugar de mantequilla. El chile de Aleppo aporta un picante muy suave, aromático y ligeramente ahumado que equilibra la dulzura de la crema y le da profundidad.
Si no tienes chile de Aleppo, puedes sustituirlo por una mezcla de pimentón (mejor si es dulce o ligeramente ahumado) y copos de chile picantes al gusto.
Puede parecer un detalle menor, pero este topping es clave para el equilibrio final del plato: sin él la crema queda bien, con él gana en contraste y carácter.

Otras Opciones de Toppings para Esta Crema de Lentejas Rojas
Aunque la crema de lentejas rojas ya es deliciosa por sí sola, añadir un topping la puede mejorar aún más. Aquí tienes algunas ideas:
- Yogur o nata fresca: un toque de yogur natural o nata fresca (crème fraîche) aporta suavidad y frescor, y ayuda a equilibrar las especias si la crema está más intensa.
- Picatostes crujientes: puedes hacerlos en sartén o en el horno, incluso mezclados con un poco de queso rallado para un extra de sabor.
- Frutos secos o semillas tostadas: almendras, avellanas, pipas de calabaza o semillas de girasol ligeramente tostadas dan textura y un punto tostado que combina genial con la suavidad de la crema.
- Hierbas frescas: cilantro, perejil, cebollino o eneldo aportan aroma, color y frescura al momento de servir.
- Verduras crujientes: tiras finas de zanahoria salteadas o al horno, arbolitos de coliflor asada o salteada, chips de chirivía… Cualquier verdura crujiente añade contraste de textura y color.
- Proteína crujiente: si quieres un toque más contundente, bacon o panceta crujiente, garbanzos especiados y tostados, o incluso tofu marinado y hecho a la plancha, en el horno o frito funcionan de maravilla.

Cómo Conservar y Recalentar Esta Crema de Lentejas
Para conservarla puedes guardar la crema de lentejas rojas en un recipiente hermético en la nevera hasta 4-5 días.
Si quieres preparar con antelación, también se puede congelar. Reparte la crema en porciones individuales o familiares y consérvala en recipientes aptos para congelador hasta 3 meses. Para descongelarla, mejor pasarla a la nevera la noche anterior y calentarla al día siguiente, así mantiene mejor su textura y sabor.

Para recalentarla: calienta la crema a fuego suave, removiendo de vez en cuando. Una vez caliente, si ha quedado demasiado espesa tras la conservación, añade un chorrito de agua o caldo de verduras hasta alcanzar la consistencia deseada. Evita hervirla a fuego fuerte, así mantendrás la textura suave y cremosa que la hace especial.

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Vídeo Receta
La receta detallada en formato imprimible la tienes justo debajo.
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Crema de Lentejas Rojas Fácil y Rápida
Ingredientes
Para la crema de lentejas
- 1 puerro
- 1 cebolla - mediana
- 2 dientes de ajo
- 1 cda de tomate concentrado
- 1 cdta de cúrcuma - ver notas sobre las especias
- 1 cdta de pimentón - ver notas sobre las especias
- 1 zanahoria - mediana-grande
- 1 patata - mediana
- 180 g de lenteja roja
- 1,5 l de caldo vegetal - puedes usar agua
Para el topping
- 75 ml aceite de oliva virgen extra - puedes usar mantequilla o ghee
- 1/2 cdta de chile de Aleppo - puedes sustituirlo por una combinación de pimentón y copos de chile
Para servir
- Arroz - opcional
- Limón - opcional
Instrucciones
Prepara el sofrito para la crema
- Limpia el puerro, córtalo por la mitad a lo largo y lamínalo. Pela y pica la cebolla. Chafa los dientes de ajo, pélalos y pica en trozos grandes.
- Cubre el fondo de una cazuela u olla con una capa fina de aceite de oliva. Una vez caliente añade el puerro, la cebolla y el ajo sofríe a fuego medio, removiendo de vez en cuando para que no se peguen al fondo, hasta que estén blandos y empiecen a coger color.
- Mientras, pela la zanahoria y córtala a cubos y haz lo mismo con la patata. Reserva.
- Una vez el puerro y la cebolla están sofritos, añade el tomate concentrado, la cúrcuma y el pimentón con una pizca generosa de sal. Sofríe durante unos 30 segundos hasta que despiertes sus aromas removiendo para que no se quemen.
- Añade la zanahoria y la patata a la olla, sofriéndolo todo junto un par de minutos más.
Cuece la crema
- Añade las lentejas y cubre con un 1 l del caldo (o agua), reservando el resto para ajustar la consistencia al final. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja cocer unos 20–25 minutos, hasta que las lentejas estén muy tiernas y las verduras completamente hechas.
Tritura y ajusta
- Tritura la crema hasta obtener una textura fina y homogénea. Ajusta de sal y añade más caldo (o agua) hasta que quede con la consistencia que más te guste.
Prepara el aceite de chile
- Calienta suavemente el aceite de oliva (o mantequilla/ghee) en un cazo pequeño. Añade el chile de Aleppo y cocínalo con el aceite unos segundos sin dejar de remover hasta que empieces a olerlo. Retíralo inmediatamente del fuego para que no se queme.
Sirve la crema
- Sirve la crema bien caliente, añade el aceite de chile por encima y, si te apetece, acompaña con un poco de arroz blanco (yo lo pongo en el centro del plato como ves en las fotos) y puedes añadir un chorrito de limón para aportar un ligero toque ácido. Guarda el aceite que te sobre en la nevera para condimentar huevos, guisos de legumbres, pasta sopas tipo ramen y ¡a disfrutar!
Notas
- Las raciones pueden variar según cuan líquida hagas la crema (cuanto más líquida, a más personas llegará).
- Las cucharadas (cdas) y cucharaditas (cdtas) son de las cucharas medidoras estándar (1 cda = 15 ml y 1 cdta = 5 ml).
- Especias: también queda muy bien con curry suave, ras el hanout, comino o garam masala. Empieza siempre con menos cantidad y ajusta al final: las lentejas rojas aceptan muy bien los sabores especiados.
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Hola, Paula
Sé que debe estar deliciosa, pero no soy muy «cremera» y, además, como te dije en otro comentario tengo el antojo del Dal 😊. Me ha llamado la atención lo del chile de Aleppo, hace muchos años estuve allí y me traje varias especias que aquí cuesta (costaba) encontrar y algunas que no conocía, pero del chile no tenía ni idea. Me encanta descubrir y probar cosas nuevas… ainsss tenía que haberte conocido antes, jeje. Un abrazo.
PD. No tengo Instagram, si tuviera (que va a ser que no) te enseñaría fotos de las «copias» que hago de tus platos 😂😂
Sin palabras me has dejado, mensajes como el que me has escrito son la gasolina de Paula’s Apron <3. Y no hace falta tener insta, la palabras escrita es preciosa! jeje
Deliciosa, Paula. Ha quedado buenísima. Tenía las lentejas por casa y me han gustado más así que sin triturar. Suben un montón de sabor. Hice la crema y congelé, la descongelé en nevera y luego la calenté despacio -removiendo- y efectivamente, la textura quedó igual. Como tenía kefir y tahini por casa, las emplaté con una mezcla de kefir, tahini, limón y comino, arroz blanco que me había sobrado de la comida, semillas de clabaza tostadas, cilantro fresco y huevo cocido blandito. Y el aceite con el chile de Aleppo, porque como te tengo tanta fé, me fui a comprarlo. Bueno. Indescriptible. Y encima es una opción estupenda para los amigos vegetarianos / veganos. Puedes ponerle cosas distintas y come todo el mundo. Voy a repetir a menudo. ¡Gracias por las recetas y el trabajazo que te pegas para que las disfrutemos tanta gente!
ESPECTACULAR
¡Gracias Pilar!