Este repollo asado con mantequilla tostada y crujiente de migas es de esas recetas absurdamente sencillas para lo increíblemente ricas que quedan. La lista de ingredientes es mínima, pero el resultado tiene muchísimo sabor. Ya sabes que tengo debilidad por el repollo en gajos: al horno se vuelve tierno, jugoso y casi se deshace, con los bordes bien dorados. Aquí la magia está en la mantequilla tostada, que aporta profundidad y un punto casi avellanado, y en las migas crujientes que rematan el plato y lo convierten en algo especial sin complicarlo.
Puedes servirlo tal cual, como protagonista con hummus o mi dip de alubias por ejemplo para añadir proteína, o usarlo como guarnición de carnes, pescado o incluso sobre un bol de arroz o cereales. Es de esas recetas que se adaptan a lo que tengas y siempre funcionan.
Nota: la receta completa, incluidas las cantidades de los ingredientes, se puede encontrar en la parte inferior de esta página. Simplemente ve hacia abajo o haz clic en el botón «Salta a la Receta» que encontrarás arriba del todo de esta publicación.

Índice

Notas sobre los Ingredientes para Esta Receta de Repollo Asado con Mantequilla Tostada
Para preparar este repollo asado no hace falta casi nada, y el resto de ingredientes de la salsa son básicos fáciles de encontrar en cualquier supermercado. Más abajo tienes la receta completa con cantidades, pero antes te dejo algunas notas sobre los ingredientes y posibles sustituciones por si quieres adaptarla a lo que tengas en casa.
- Repollo / col: funciona genial con col blanca (repollo), col picuda (la que he usado hoy y que también se conoce como corazón de buey; en el siguiente apartado te cuento un poco más sobre ella), col de Saboya (col de Milán) o incluso coles de Bruselas partidas por la mitad. La idea es usar coles de hoja que, al asarse, se vuelvan tiernas por dentro y bien doradas por fuera.
- Mantequilla: al tostarla conseguimos un sabor profundo y avellanado que transforma por completo el plato.
- Miso: aporta ese punto umami que equilibra la dulzura natural de la col y la riqueza de la mantequilla. Usa miso blanco o suave para no tapar el resto de sabores.
- Sal: imprescindible para sazonar bien el repollo antes de asarlo y ayudar a que se dore y concentre sabor.
- Aceite de oliva virgen extra: lo usamos para el repollo antes de ir al horno; ayuda a que quede bien dorado.
- Limón o Lima: su ralladura y/o un chorrito de zumo al final aportan frescor y acidez, que contrasta genial con la mantequilla tostada y el miso. Es opcional y, si la usas, que sea con moderación para que no mande. Yo suelo añadir ralladura al final, encima de las migas, y a veces unas gotitas de zumo, pero no siempre.

Col Picuda vs Repollo Clásico
La col picuda, también conocida como col corazón de buey, al igual que el repollo clásico, pertenece a la familia de las Brassicas. De hecho, es de la familia del repollo, pero no son lo mismo, ni por la forma ni por sus características de sabor:
- Col picuda: hojas más finas y tiernas, sabor ligeramente más dulce y delicado. Se asa más rápidamente y queda especialmente bien si buscas un resultado más suave y jugoso, casi mantecoso por dentro.
- Repollo clásico: hojas más gruesas y prietas, sabor más marcado y “a col”. Aguanta mejor cocciones largas y un asado más intenso, quedando con una textura un poco más firme.
Para esta receta funcionan ambas: si te apetece algo más delicado, ve a por la col picuda; si buscas un asado más rústico y con carácter, el repollo de toda la vida es perfecto.

Migas Crujientes para Servir con el Repollo Asado
El repollo asado queda tan suave en boca que pensé que un contraste crujiente era un must y acerté de lleno. El crujiente consiste en unas migas de panko parecidas a las que vimos en mi receta de Brócoli al Horno con Aliño de Tahini y Migas. El cambio está en los aromáticos, para así de paso acompañar y equilibrar a la vez los sabores del repollo asado con mantequilla tostada y miso.
- Panko: es lo que nos da ese crujiente ligero y aireado que contrasta tan bien con el repollo asado. Si no tienes panko, puedes usar pan rallado grueso o incluso pan del día anterior desmigado (puedes hacerlo con cuchillo o picadora como si lo rallaras por los agujeros gruesos de un rallador).
- Perejil: aporta frescor y equilibra muy bien la mantequilla tostada y el miso. Puedes sustituirlo por cebollino o incluso un poco de eneldo, menta o hierbabuena para un toque distinto.
- Zumaque (sumac): le da ese punto ácido y ligeramente afrutado que levanta todo el conjunto sin necesidad de añadir más limón. Si no lo encuentras, puedes usar en su lugar ralladura de limón o lima (en este caso ya no sería tan opcional como te comentaba en el apartado anterior).
- Sal: la justa para que las migas tengan sabor propio. Ten en cuenta que el miso del plato ya aporta salinidad, así que mejor ir con cuidado y ajustar al final.
- Aceite de oliva virgen extra: lo usamos para dorar las migas y que queden bien crujientes. No hace falta mucho, solo el suficiente para que el panko se impregne y se tueste de forma uniforme.

Con Qué Servir Este Repollo Asado
Este repollo asado con mantequilla tostada funciona sorprendentemente bien tanto como plato principal ligero como de acompañamiento. Tiene mucho sabor por sí solo, así que encaja especialmente bien con cosas sencillas que lo dejen brillar:
- En tostada, wrap o taco: úsalo como base vegetal untuosa y llena de sabor. En un wrap con pollo o pavo a la plancha, algo de crema o yogur y un toque ácido (cebolla encurtida o un chorrito de limón) queda espectacular.
- Como guarnición de carne: acompaña muy bien carnes suaves como pollo asado o a la plancha, lomo de cerdo o incluso unas salchichas sencillas. La mantequilla tostada hace casi de salsa.
- Con pescado o marisco: va genial con pescados blancos a la plancha u horno (dorada, lubina, merluza, bacalao) o con sepia o calamar a la plancha. El contraste del repollo suave y la mantequilla tostada funciona de maravilla.
- Para hacer un plato único vegetal: sírvelo sobre arroz, farro o quinoa, o acompáñalo con unas legumbres salteadas. Un huevo frito o a la plancha por encima tampoco le queda nada mal ;).
Es uno de esos platos que, con muy pocos ingredientes, se adapta a mil combinaciones y te soluciona desde una cena rápida hasta un acompañamiento más especial.

Cómo Conservar Este Repollo Asado con Mantequilla Tostada y Crujiente de Migas
Este repollo asado aguanta muy bien unos días si quieres adelantar trabajo, aunque el crujiente de migas siempre es mejor añadirlo justo antes de servir.
En la nevera: guarda el repollo asado (sin las migas crujientes) en un recipiente hermético una vez templado y la mantequilla tostada en otro (ten en cuenta que al enfriarse se vuelve sólida de nuevo). Guárdalos en la nevera 3-4 días (la mantequilla aguanta más pero vamos, que la vas a usar en este tiempo sea con el repollo o para añadir a cremas de verduras, con pasta o lo que quieras, porque va bien con mil cosas). Guarda las migas con mantequilla en otro recipiente hermético a temperatura ambiente en un lugar oscuro y seco (el perejil se irá secando con el tiempo y oscureciendo por oxidación, es normal).
Cómo recalentarlo: si por casualidad has encendido el horno para hacer otra cosa, puedes aprovechar para recalentar el repollo en él. Si no tienes el horno encendido, entonces te recomiendo que la recalientes en el micro o en una sartén con un poquiiiito de agua y tapada (el vapor calentará el repollo más homogéneamente, pero solo queremos unas gotitas de agua, ¡no te pases!). Puedes derretir la mantequilla tostada en un cazo o en el micro, o si estás recalentando el repollo en una sartén, una vez el agua se haya evaporado añade la cantidad de mantequilla que quieras junto con el repollo hasta que se funda.

¿Buscas Otras Formas de Usar el Repollo?
- Col al Horno con Miso y Crema de Anacardos
- Col Asada con Falsa Salsa César (para todos los públicos)
- Rollitos Crujientes de Verduras con Papel de Arroz
- Rollitos Primavera de Verduras con Masa Filo al Horno

Vídeo Receta
La receta detallada en formato imprimible la tienes justo debajo.
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Repollo Asado con Mantequilla Tostada y Crujiente de Migas
Ingredientes
Para la Col con Mantequilla
- 2 coles - tipo repollo, preferiblemente col picuda.
- 90 g de mantequilla
- 1 cda de miso
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal - para la mantequilla me gusta mucho como queda la sal marina en escamas (incluso la que es ahumada le queda genial a este plato)
- 1 limón - o lima, opcional.
Para las Migas
- 20 g de panko
- 1 pizca de sal
- 1 cda de aceite de oliva virgen extra
- 1 par de ramitas de perejil
- 1 cdta de zumaque - puedes sustituirlo por ralladura de limón o lima.
Instrucciones
Hornea el repollo
- Precalienta el horno a 210ºC con calor arriba y abajo sin ventilador (200ºC con ventilador).
- Retira las hojas exteriores del repollo. Corta y descarta el tallo del repollo que sale por la parte inferior, si lo tiene. Córtalo a cuartos o a sextos según su tamaño, como si hicieras gajos, y sálalos.
- Calienta una sartén a fuego medio-alto. Cubre la base con una capa fina de aceite y marca los gajos de repollo primero por un lado hasta que esté dorado y luego por el otro. Según el tamaño de la sartén puede que tengas que hacerlo por tandas, lo importante es no amontonarlos. A medida que el repollo esté bien marcado, transfiérelo a una bandeja de horno con papel de horno en la base, de modo que los gajos queden apoyados sobre su lomo exterior (no sobre ninguno de los lados cortados). Si tu sartén es apta para horno y suficientemente grande como para que quepan todos los gajos, puedes usar la misma sartén.
- Hornea el repollo unos 25 minutos hasta que los gajos estén blandos y el exterior se haya tostado ligeramente. Te recomiendo echar un vistazo a los 20 minutos. Mientras, prepara el resto.
Prepara las migas
- Calienta una sartén pequeña-mediana a fuego medio y añade el panko, la sal y el aceite. Tuesta el panko sin dejar de remover hasta que se haya tostado. Transfiérelo a un plato hondo o bol.
- Pica el perejil y añádelo al bol con el panko tostado junto al zumaque y mezcla bien. Reserva.
Prepara la mantequilla tostada
- Derrite la mantequilla en un cazo o sartén a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando hasta que espume, coja un color tostado y desprenda como aroma a fruto seco tostado. Sácala del fuego e incorpora una pizca de sal, el miso, mezclando con unas varillas para que se integre bien (con una cuchara o espátula cuesta más que se integre). Opcionalmente puedes añadir un poco de zumo de limón o de lima, mezclando bien de nuevo (te recomiendo añadirlo aquí si lo usas y no al final por encima del repollo, porque así quedará más homogéneamente repartido). Prueba y ajusta de miso y/o sal al gusto.
Sirve el repollo
- Puedes servirlo en una bandeja o en platos individuales. Dispón primero los gajos de repollo, riégalos con la mantequilla tostada con miso y termina con las migas. Si quieres puedes rallara limón o lima extra por encima. ¡A disfrtuar!
Notas
- Porciones: depende del tamaño de las coles por un lado y de si queréis servirlas como plato entrante, principal o acompañamiento.
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Gracias por la receta. Riquísima.
¡A ti por hacerla y dejar la valoración! 😀
Está buenísima,lo único es que yo no tengo miso y añado limón
otro perfil de sabor 🙂 la clave es probar con lo que se tiene siempre!