Estas zanahorias glaseadas con salsa verde cremosa son la guarnición definitiva para cualquier barbacoa o comida al aire libre esta primavera y verano. Es un plato colorido, rapidísimo de preparar y ¡sin tener que encender el horno! El contraste entre la dulzura del glaseado en sartén y la frescura de la salsa es una auténtica locura. En definitiva, un ejemplo más de que las zanahorias pueden ser un protagonista increíble :).
*Esta receta es fácilmente veganizable o apta para intolerantes a la lactosa si se usa un yogur vegetal o yogur sin lactosa respectivamente.
Nota: la receta completa, incluidas las cantidades de los ingredientes, se puede encontrar en la parte inferior de esta página. Simplemente ve hacia abajo o haz clic en el botón «Salta a la Receta» que encontrarás arriba del todo de esta publicación.

Índice

Notas sobre los Ingredientes para Esta Receta de Zanahorias Glaseadas
Para preparar estas zanahorias glaseadas necesitas muy pocas cosas, pero combinadas hacen magia. Al final del post tienes las cantidades exactas y paso a paso, pero aquí te dejo un par de detalles clave sobre lo que vas a necesitar:
- Zanahorias: Si las encuentras con su manojo de hojas, mejor que mejor. Las hojas de la zanahoria no solo son comestibles, sino que tienen un toque herbáceo riquísimo, parecido al perejil y te dan un indicador de lo frescas que son. Yo las he usado esta vez para decorar el plato, pero las puedes usar también sin problema para la salsa verde.
- Ajo: Lo usamos primero para infusionar el aceite en la sartén donde se cocinan las zanahorias y luego lo rescatamos para triturarlo en la salsa verde.
- Miel o sirope: El secreto del glaseado. Aportan esa textura densa y brillante que envuelve a las zanahorias. Puedes usar miel, sirope de agave o sirope de arce.
- Vinagre balsámico: El contrapunto ácido necesario para cortar el dulzor de la miel o sirope y equilibrar las zanahorias glaseadas.
- Aceite: necesario para marcar la zanahoria en la sartén. Siempre uso de oliva virgen extra por sabor y propiedades.
- Sal y Pimienta: para sazonar.



Salsa Verde Cremosa y Dukkah para Servir
Esta salsa verde cremosa es el contraste fresco y ligeramente ácido que equilibra la dulzura de las zanahorias. Puedes jugar con las hierbas que tengas a mano, pero esta combinación es imbatible:
- Yogur: La base de la salsa. Usa preferiblemente yogur griego natural sin azucarar, su consistencia aporta la cremosidad exacta que buscamos sin necesidad de usar natas o mayonesas.
- Hierbas frescas (Perejil, Menta y Cebollino): El trío que da color y sabor. El perejil aporta la base herbal, la menta (o hierbabuena, lo que te guste más) una frescura brutal que va genial con el dulzor de la zanahoria, y el cebollino ese toque sutil a cebolla tierna sin ser invasivo. Si tienes las hojas de la zanahoria, van aquí dentro junto al perejil y puedes usar solo una variedad o la combinación que más te guste.
- Jalapeño: Para un ligero toque picante. Puedes usarlo crudo si buscas un picante más limpio, pero encurtido es un acierto total porque añade un punto de vinagre y acidez para mi mejora la salsa. Controla la cantidad a tu gusto.
- Ajo: No necesitas añadir uno nuevo, es el mismo diente de ajo que usamos al principio para infusionar el aceite de las zanahorias. Estará más suave, confitado y se integrará mejor.
- Limón: Aporta acidez y sabor que acompaña y realza las hierbas.
- Aceite de oliva virgen extra: Da brillo y suaviza la textura.
- Sal: para sazonar
- Dukkah: por su textura y aromas le va genial a este plato. Aquí tienes la receta de dukkah, pero lo puedes sustituir por migas de garbanzos, migas de pan o frutos secos tostados (piñones, almendras, avellanas, pistachos…).



Con Qué Servir Estas Zanahorias Glaseadas con Salsa Verde Cremosa
Este plato es súper versátil y el comodín perfecto para tus menús de buen tiempo. Al equilibrar el dulzor del glaseado con la frescura cítrica de la salsa, combina de maravilla con todo esto:
- Proteínas a la barbacoa o plancha: Es la guarnición estrella para cualquier barbacoa. Va de lujo con pechuga o contramuslos de pollo, tal cual o en brocheta, entraña o un buen filete de ternera. Si prefieres pescado, pruébalo con salmón, lubina a la espalda, brochetas de marisco o unas sepias a la plancha.
- En formato wrap, taco o bocadillo: úsalas junto con la salsa verde como relleno para un wrap de pollo desmechado, unos tacos de pescado o un sándwich vegetal con queso fresco. Aporta un toque crujiente y jugoso brutal.
- Platos combinados con base de cereales: Monta un bol completo con una base de arroz integral, quinoa o cuscús, añade las zanahorias cortadas a trozos con su salsa y completa con unos garbanzos salteados o dados de tofu firme para una opción vegetariana redonda o con otra proteína al gusto.
- Con huevos: Un cena rápida e imbatible. Sírvelas al lado de un par de huevos fritos, una tortilla francesa esponjosa o un huevo poché.

Cómo Conservar y Recalentar Estas Zanahorias Glaseadas con Salsa Verde Cremosa
Si te sobra o quieres adelantar trabajo, lo ideal es guardar cada componente por separado para mantener las texturas lo mejor posible. Al ser una receta de sartén, el recalentado es facilísimo y aguanta de maravilla:
- En la nevera: Guarda las zanahorias en un recipiente hermético y la salsa verde en un tarro de cristal bien cerrado. Ambas preparaciones aguantan perfectamente hasta 4 o 5 días en el frigorífico, por lo que es una opción fantástica para dejar lista si haces batch cooking o tienes una comida con amigos y quieres dejar elaboraciones preparadas con antelación.
- Cómo recalentar las zanahorias glaseadas: Pásalas por una sartén bien caliente durante un par de minutos. Esto reactivará los azúcares de la miel o sirope, devolviéndoles ese brillo translúcido y el punto tierno original. Evita el microondas si puedes. El microondas calienta a través del agua del propio alimento, lo que podría ablandar demasiado las zanahorias y perder la gracia de la textura. La salsa no se calienta: Sírvela siempre fría o a temperatura ambiente, para mantener ese contraste con las zanahorias calientes o templadas.

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Vídeo Receta
La receta detallada en formato imprimible la tienes justo debajo.
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Zanahorias Glaseadas con Salsa Verde Cremosa
Ingredientes
Para la Zanahoria Glaseada
- 5 zanahorias - medianas/grandes
- 1 diente de ajo
- 2 cdas de miel - o de sirope. Puedes usar sirope de agave o de arce
- 1 cda de vinagre balsámico
- Aceite
- Sal
- Pimienta negra
Para la Salsa Verde Cremosa
- 160 g de yogur griego
- 5 g de perejil - peso solo de la hoja. Te he dejado las cantidades exactas que he usado, pero puedes jugar con las hierbas al gusto (usar una sola, combinar 2 y/o poner más o menos de una u otra al gusto). El perejil lo puedes sustituir perfectamente por la hoja de la zanahoria.
- 5 g de menta - o hierbabuena, peso solo de la hoja
- 15 g de cebollino
- Jalapeño - fresco o encurtido y cantidad al gusto según el toque picante que te guste. Yo uso encurtido para el toque ácido extra
- Sal
- 1/2 limón
- 1 cda de aceite de oliva virgen extra
Para Servir
- Dukkah - puedes usar frutos secos, migas de garbanzos o migas de pan. Ver notas.
- Hierbas Frescas - si tus zanahorias vienen con sus hojas, puedes usarlas, sino cualquiera de las hierbas que uses para la salsa
Instrucciones
Prepara y cocina las zanahorias
- Pela las zanahorias y córtalas por la mitad a lo largo. Pela el diente de ajo.
- Calienta una sartén a fuego medio y cubre el fondo con una capa fina de aceite. Echa el diente de ajo entero para que infusione el aceite, dándole la vuelta para que se dore por ambos lados y retira de la sartén. Reserva.
- Añade las zanahorias y márcalas por ambos lados, empezando con la cara cortada hacia abajo, hasta que cojan un buen color dorado.
- Baja el fuego y añade la miel o sirope y el vinagre balsámico junto a un chorrito de agua. Tapa para que las zanahorias se cocinen con el propio vapor, unos 5 minutos. Retira la tapa, dales la vuelta (la cara cortada quedará boca arriba) y salpimienta al gusto y deja que se terminen de cocinar durante un par de minutos hasta que el líquido reduzca y se convierta en ese glaseado brillante.
Prepara la salsa verde cremosa
- Mientras las zanahorias se hacen en la sartén, aprovecha para preparar la salsa. Pon en el vaso de una batidora de pie o en un tarro para una batidora de mano el yogur griego, las hojas de perejil y menta, el cebollino, el jalapeño (cantidad al gusto), el diente de ajo que habías reservado, una pizca de sal, el zumo de medio limón y la cucharada de aceite. Tritura todo bien hasta conseguir una textura fina y homogénea. Si te ha quedado muy espesa, puedes ajustar la textura con agua (preferiblemente fría). Prueba y ajusta de sal, limón y jalapeño al gusto.
Emplata y sirve
- Pon una base generosa de la salsa verde cremosa en un plato o fuente para servir. Coloca las zanahorias glaseadas templadas encima y termina el plato con dukkah (o el toque crujiente que prefieras) y hierbas frescas por encima. ¡A disfrutar!
Notas
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